Las cosechas se realizan cada año en octubre. Les raíces de ginseng contienen en ese periodo hasta dos veces más principios activos que si se cosecharan en verano. Durante la cosecha se extraen las raíces de seis años de edad, lavadas y secadas. Fieles a la técnica tradicional, los cultivadores las dejan secar al sol, tras limpiarlas, para protegerlas de las bacterias y los mohos y para conservarlas después. Tras el secado, las raíces se envasan herméticamente y se envían a Europa.
Para no dejar nada al azar, ORTIS envía cada año a su experto al lugar, para que compruebe el cumplimiento de cada criterio de calidad, durante el cultivo y el tratamiento y durante el envío de las raíces.
Además, el transporte lo controla SGS, una empresa independiente especializada en la inspección del volumen y la calidad de mercancías y servicios conexos. Tras el control, todos los paquetes se envían precintados, lo que permite a ORTIS garantizar que los productos provenientes de Manchuria lleguen a Bélgica intactos.


